viernes, 25 de marzo de 2011

Mario Artigas Contreras: Frederic Mistral y la Provenza, Homenaje.


Escritor francés en lengua occitana o provenzal, Frédéric Mistral nació en Mailane el 8 de septiembre de 1830. Miembro de la Academia de Marsella y Premio Nobel de literatura en 1904. Compartió el Nobel con el escritor español José Echegaray y Eizaguirre. Frédéric Mistral murió en Mailane el 25 de marzo de 1914.

En 1854 fundó junto a otros escritores la Félibrige, una sociedad decidida a revitalizar el uso de la lengua provenzal. Le otorgaron, por su poema pastoral Mireya (1859), el premio de poesía de la Académie Française. Escribió y compiló un diccionario provenzal-francés (1878-1886) además de varios volúmenes de poesía, entre los que cabe destacar Las islas de oro (1876) y el poema dramático La reina Joan (1890).

Obras:

El poema del Ródano.
• Mireio (Mireya) (1859)
• Calendau (1867)
• Lis isclo d’or (La isla de oro) (1875)
• Nerto (1884), relato
• La reino Jano (La reina Joan) (1890), drama
• Lou pouemo dou rose (1897)
• Moun espelido, Memori e Raconte (1906), memorias
• Discours e dicho (1906)
• La genesi, traducho en prouvençau (1910)
• Lis oulivado (1912)
• Lou tresor dou felibrige (1878-1886)
• Proso d’Armana, póstumos 1926-1927-1930

Estando en el internado en Avignon, mientra asistía con sus compañeros a cantar los Cánticos Sagrados. Mistral se dedicaba a escribir en un papel que guardaba dentro de su misal. Ahí comenzó a traducir en versos provenzales, los salmos de la penitencia. Absorto en lo que estaba, fue sorprendido por su inspector, quien rápidamente le quitó las hojas sin interrumpir la ceremonia. Más tarde el señor Roumanille, lo interpeló delante de sus compañeros:

-¿De manera, mi pequeño Mistral, que te entretienes haciendo versos provenzales?
-Sí, a veces –confesó el pequeño, esperando un castigo.

Pero el maestro en lugar de enfadarse, comenzó a recitar los maravillosos poemas escritos en el lenguaje de su País. También sorprendido por el actuar de su profesor. Estupefacto, el joven Mistral escuchó los versos compuestos por su profesor. Entusiasmado, irradiaba de felicidad. Había nacido su vocación: “Esta era el alba que mi alma aguardaba para despertar a la luz”, dijo más tarde. Esta vocación poética fue concebida desde la infancia de Mistral. Y su profesor se convirtió en un buen amigo. Que a los años le escribiría dando su bachillerato en Nimes. –Con razón dicen que Dios es una buena persona. ¡Me recibí de bachiller! Estoy feliz, me voy a dedicar al campo, en la granja de mi padre.
En el verano de 1848; hizo durante varios meses la vida de los campesinos. Se sintió dichoso, se daba cuenta de que la poesía de la tierra sólo podía celebrarla con el lenguaje de su país. Comenzando a formarse en su mente, cántico a la gloria de Provenza, los versos de la “Cosecha”, especie de Geórgicas del terruño.

Pero su padre no tenía ninguna intención de que su hijo fuese campesino. Así que maese Francisco fue enviado a Aix a estudiar derecho. Después de terminar sus estudios para ser abogado o notario, la situación cambió de rumbo. El había trazado su destino. Estaba resuelto a resucitar la Provenza a través de su lenguaje. –“Devolveré la vida al provenzal por el influjo y la llama de la divina poesía”.

Llegando a su lar, de inmediato se junto con su amigo y ex profesor Roumanille. En torno a él, jóvenes inflamados, poetas ávidos de cantar como Aubanel de Avignon, Bellot de Marsella, Costel-Blaye de Cavaillon, Crousillat de Salon, Mistral de Maillane. Una juventud enamorada de su país que logran editar una antología el año 1852. Mistral, publica Diez poemas firmados por él y titulados “Li Provençale”. El pueblo empieza tomar contacto y admirar estos nuevos trovadores, que en el lenguaje de sus antepasados, cantan músicas nuevas. Un día en el Salón de la Alcaldía participó un muchachito de quince años, que estuvo mudo de admiración, nada menos que Emilio Zola.

El nombre de Mistral comienza a retumbar en París y en general en toda Francia y en Europa. Vuelve a su Maillane, pero París viene hasta él. Descienden de las diligencias personajes con nombres retumbantes: Barres, Daudet, Bizet. Hasta Charles Grounod que llegó a proponerle una ópera que llamó “Mireille” (Mirèio) -a la que dedicó ocho años de esfuerzos. La publicó en 1859. En oposición a lo que hubiera sido la ortografía habitual, que debiera haber sido Mirelha, Mistral debe ceder a la imposición de su editor, Roumanille, y optar por una grafía simplificada, que desde entonces se llama "mistraliana", en oposición a la grafía "clásica" heredada de los trovadores. Mireia cuenta el amor de Vincent y de la bella provenzal Mireia- El poeta se emociona y feliz llora de alegría. Es una obra comparable con Romeo y Julieta, por la riqueza de sus textos y la fuerza de los sentimientos.

En 1854, los “Félibrige” nacieron durante un banquete de poetas, en el castillo de Font-Segugne, de propiedad de Giers, notario de Avignon. ¡Los Félibriges! Mistral encontró ese nombre en un cántico antiguo. No saben bien su significado, pero es sonoro, bonito. A este grupo se le aceptó a poetas Catalanes expulsados de España por Isabel II.

Mistral acaba de casarse y tiene el cetro de este Imperio. Reina y gobierna. Publican su almanaque “L`Armanach Pouvencau”. Es un triunfo.

Mistral construye el Museo Provenzal de Arles con el dinero que recibió del premio Nóbel en 1904. Decía Mistral: “El dinero que viene de la poesía debe retornar a la poesía”.

Mistral no desea volver a París y rechaza también la Academia. Y ésta, como París, también va hacia él. En 1909, cuando cumple 80 años sus compatriotas deciden erigirle una estatua, el vizconde Eugéne Melchior de Vogué, en nombre de los Cuarenta, le dice: “Usted no ha querido llegar hasta nosotros, pero no por eso los miembros de la Academia Francesa dejan de considerarlo su colega del sol”. Me han dicho en París: “Vaya a besar a Mistral de parte nuestra, porque es de los nuestros… Vaya y bese el vestido de “Mireille”, de esta hija de Provenza, porque es hija de Francia, de toda Francia”.

En mayo de 1913 tuvo lugar un apoteósico homenaje en las fiestas Felibresas de Aix, a éste anciano poeta. A la salida del Salón de los Estados de la Provenza, los estudiantes desengancharon los caballos del coche gritando: “Los dioses no pueden ser arrastrados por bestias. Sólo los hombres son dignos de llevarlos”. Y un grupo se invistieron al carruaje en lugar de los animales.

Después de inaugurar una campana grabada por un lema de él (Fa Ca CAOUD). Se sintió mal y muere un 25 de marzo. Lo sepultaron en una tumba que él mismo se había hecho construir: una reproducción exacta del pabellón de la Reina Juana, que existe en Baux.

En ese pequeño cementerio de Maillane, en su mausoleo está el epitafio escrito por él:

Esta es la tumba del poeta;
Poeta que compuso cantos para una linda Provenzal;
Que llamaban Mireille,
Pero su nombre sólo lo recuerdan,
Los grillos pardos en sus canciones.

martes, 15 de febrero de 2011

Mario Artigas Contreras: Domingo Faustino Sarmiento.

Cuando tenía 5 años ya sabía leer y escribir y a los 15 años ya era maestro y había fundado su primera escuela en San Francisco del Monte de Oro (provincia de San Luis) donde ya se desempeñaba como maestro de un grupo de alumnos que lo superaban en edad. Fue político, filósofo, pedagogo, escritor, docente, periodista, estadista y militar argentino; gobernador de la Provincia de San Juan entre 1862 y 1864 y presidente de la Nación Argentina entre 1868 y 1874. Se destacó tanto por su laboriosa lucha en la educación pública como a contribuir al progreso científico y cultural de su país. En San Juan fundó el periódico "El Zonda" y en 1838 fundó “La Sociedad Literaria”.


Domingo Faustino Sarmiento realizó sus primeros estudios en su provincia natal y en la de San Luis, bajo la dirección de los presbíteros José de Oro y Juan Pascual Albarracín, con los que tenía parentesco. Las guerras civiles, sus ideas liberales y sus enfrentamientos con los caudillos federales (Juan Manuel de Rosas, Facundo Quiroga (1), etc.) le obligaron a exiliarse en Chile, en donde trabajó como maestro, minero y empleado de comercio. El asesinato de Quiroga y la política del gobernador de San Juan, el general Nazario Benavídez, (2) posibilitaron el regreso de Domingo Faustino Sarmiento a su provincia, en la que fundó una sociedad literaria, un colegio de señoritas y el periódico El Zonda. La línea ideológica del periódico le obligó a exiliarse nuevamente a Chile, donde ejerció el periodismo y cultivó la literatura. Fue redactor de El Mercurio y El Heraldo Nacional, colaboró en El Nacional y fundó El Progreso. En 1845 realizó distintas actividades para subsistir. Durante este tiempo trabajaba como profesor en una escuela de la provincia de Los Andes, donde tuvo con su alumna María Jesús del Canto, con quien nunca se casó, a su única hija Ana Faustina Sarmiento. Su prestigio como pedagogo hizo que el presidente de Chile, Manuel Montt, (3) le encomendase la realización de estudios sobre los sistemas educativos en Estados Unidos y Europa.

En 1851 ingresó en el ejército de Justo José de Urquiza como gacetillero. Caído Rosas, Sarmiento se enfrentó con Urquiza y tomó nuevamente el camino del destierro. Por estos años polemizó con Juan Bautista Alberdi (4) en torno a la política de Urquiza y a la Confederación.
Regresó al país en 1855 y fue nombrado gobernador de San Juan, puesto desde el que impulsó la educación pública y la guerra contra los caudillos. Desempeñó posteriormente el cargo de embajador plenipotenciario en los EE.UU.

Presidente de la Nación Argentina entre 1868 y 1874.
(Referirse a: Domingo Faustino Sarmiento - Wikipedia, la enciclopedia libre)

  1. Juan Facundo Quiroga nació en 1778, en San Antonio, departamento de Los Llanos, en la provincia de La Rioja. A los 16 años comenzó a conducir las arrias de su padre, el estanciero José Prudencio Ouiroga. Tras un breve paso como voluntario por el Regimiento de granaderos a caballo, en Buenos Aires, regresó en 1816 a La Rioja, donde colaboró activamente con el ejército del norte que luchaba contra los realistas, proveyéndolo de ganado y tropas. En 1818 recibió de Pueyrredón el título de "benemérito de la Patria" y a fines de ese año intervino destacadamente para sofocar un motín de prisioneros españoles en San Luis. El Tigre de Los Llanos, como lo llamaban amigos y adversarios, cayó derrotado en La Tablada y en Oncativo, ante las fuerzas unitarias del General Paz.
  2. Nazario Benavides nació en 1805 en el curato de Concepción, San Juan, y fueron sus padres Pedro Benavides y Juana Paulina Balmaceda. En su juventud fue agricultor y arriero hasta 1821, año en que su hermano Juan Alberto fue ejecutado bajo el cargo de anarquista y montonero, en razón de haber tomado parte en la sublevación del Regimiento 19 de Cazadores de los Andes. Se contó entre los cincuenta arrieros sanjuaninos que en 1826 Juan Facundo Quiroga llevó de San Juan en su campaña contra Lamadrid, que resultó victoriosa.
  3. Manuel Montt (1851-1861). El 18 de septiembre de 1851 asumía, en el inaugurado Palacio de la Moneda, el nuevo Presidente de la República don Manuel Montt Torres. instruido en el Instituto Nacional, se graduó en de abogado y fue durante cinco años su rector (1835-1840). En 1840 llegó a la Cámara de Diputados, y en el mismo año, el general Prieto lo llamó al Ministerio del Interior. Además estuvo a cargo de la ins¬trucción pública, donde vio fundar la Escuela Normal, la de Artes y Oficios y la Universidad de Chile.
  4. Juan Bautista Alberdi, el inspirador de la Constitución Nacional y uno de los más grandes pensadores argentinos, nació en Tucumán el 29 de agosto de 1810. Su madre, Doña Josefa Rosa de Aráoz, murió en el parto y el niño quedó al cuidado de su padre, Don Salvador Alberdi. En 1816, mientras comenzaba a sesionar el Congreso de Tucumán, Alberdi ingresaba a la escuela primaria que había fundado Manuel Belgrano. A los once años perdió a su padre, y sus hermanos Felipe y Tránsita se hacen cargo de él y gestionan una beca para que continúe sus estudios en Buenos Aires.

Listado de sus obras: 
  • Mi defensa, 1843.
  • Facundo o Civilización y Barbarie, 1845. Resumen: "El que muere en esas ejecuciones del capataz no deja derecho a ningún reclamo, considerándose legítima la autoridad que lo ha asesinado. Así es como en la vida argentina empieza a establecerse el predominio de la fuerza bruta, la preponderancia del más fuerte, la autoridad sin límites y sin responsabilidad de los que mandan, la justicia administrada sin formas y sin debates", afirma Sarmiento en Facundo. Personalidad compleja y llena de contrastes, la escritura fue para él un instrumento permanente de combate. Facundo, es una novela biográfica, que narra la vida del caudillo riojano Facundo Quiroga y las diferencias entre los federales y unitarios. Es una descripción de la vida social y política del país que tiene alcances sociológicos e históricos, pues ofrece en él una explicación del país fundada en el conflicto entre la "civilización" y la "barbarie", personificadas respectivamente en los medios urbano y rural. Forzado por el calor febril, aquel libro resultó una creación extraña, que participa de la historia de la novela, de la política, del poema y del sermón. Facundo constituye todo el programa de Sarmiento. Sus ideas literarias, su propaganda política, sus planes de educador, su concepto histórico, están allí. Es nuestra gran novela política y un gran estudio constitucional: una obra cíclica. 
  • Vida de Aldao, 1845.
  • Método gradual de enseñar a leer el castellano, 1845.
  • Viajes por África, Europa y América, 1849.
  • Argirópolis, 1850.
  • Recuerdos de provincia, 1850.
  • Campaña del Ejército Grande, 1852.
  • Las ciento y una, 1853.
  • Comentario a la Constitución de la Confederación Argentina, 1853.
  • Memoria sobre educación común, 1856.
  • El Chacho, 1865.
  • Las escuelas, bases de la prosperidad, 1866.
  • Conflicto y armonías de las razas en América, 1884. 
  • Vida de Dominguito, 1886.

Domingo Faustino Sarmiento sigue siendo una figura polémica. Sus escritos y artículos, cuya última recopilación insumió cincuenta y tres tomos y más de quince mil páginas, contienen algunos pasajes contradictorios y otros de notable violencia verbal.

Compilación:

 elresumen.com

 Obra de Domingo Faustino

 Páginas Web

 Biblioteca Argentina

 biografíasyvidas.com

miércoles, 26 de enero de 2011

Mario Artigas Contreras: Victoria y Gabriela....

Victoria y Gabriela, dos temples literarios
por: Mario Artigas

Homenaje a Victoria Ocampo: 7 de abril de 1890 – 27 de enero de 1979


Seudónimo de Ramona Victoria Epifanía Rufina Ocampo, intelectual, escritora, ensayista y traductora argentina. Nacida en una familia de la oligarquía, publicó su primer libro con ayuda de José Ortega y Gasset en 1924. Participó en diversos movimientos intelectuales y antifascistas. Militó activamente en la oposición al peronismo, era como una bandera para la gorilada. Fundó la Revista y la Editorial Sur a principios de los años ´30. Promovió las obras literarias de importantes autores del siglo XX. Asidua visitante de Europa y algunos países de América. Se destacan sus obras: Tagore en las barrancas de San Isidro (1961) y La laguna de los nenúfares (1926).

Para algunos biógrafos Victoria Ocampo no les resulta interesante ante la ausencia de una obra maestra. Pero lo que sí resulta inexplicable es que no se reconozca la sólida plataforma que ella ayudó a construir para que muchas de estas obras maestras de la literatura argentina encontraran su lugar y sus lectores en el mundo. Incluso, el salto desde las páginas en la Revista o Libros editados en “Sur”, al mundo exterior.

En 1938 Gabriela Mistral viajó por la costa Atlántica de Sudamérica, primero a Río de Janeiro y luego a Montevideo, donde participó en una reunión pública que sería histórica al lado de la argentina Alfonsina Storni y la uruguaya Juana de Ibarbourou. Las tres poetisas leyeron autobiografías en verso ante un público embelesado. Gabriela recibió con mucho dolor unos meses más tarde, la noticia que la atormentada Alfonsina se había suicidado. Luego viajó a Buenos Aires, donde se reunió con Victoria Ocampo, y allí pasó el otoño en la casa de Victoria en Mar del Plata.

Fue entonces que Victoria le ofreció la publicación de una nueva colección de versos que Gabriela acogió la idea. Gabriela oficialmente ofrendó los ingresos de la publicación a los niños huérfanos de la guerra civil de España. Entonces nace su nuevo libro llamado “Tala”. Después de Argentina viajó a Chile, tras haber vivido 13 años en el extranjero.

Dos fuertes personalidades. Dos pioneras: una, la primera mujer de América latina que recibió el Nobel; la otra, la primera que integró la Academia de Letras en la Argentina. Gabriela Mistral, poeta y docente chilena. Victoria Ocampo, creadora de un poderoso proyecto cultural continental: la revista y editorial “Sur”. Y entre ellas, mantuvieron durante 30 años una correspondencia.

-“Niña fea, criollota, regalona, fundida, engreída, china alzada”.

Le escribió Gabriela en una carta fechada en 1939, a Victoria Ocampo, Y continúa en unos párrafos más adelante.

-"Gran bribona, camilluda, ñandú de la Patagonia".

Mistral le hará notar cuánto de ese origen le pesa e incluso resiente su capacidad literaria (Nacida en una familia de la oligarquía y dueña por entonces de una riqueza que parecía inagotable)

-"Mucho me temo, Vict., que, a pesar de ser Ud. el patrón de lo natural que yo he imaginado respecto de todas las mujeres (...) Ud. por veneno, ponzoñita y droga intelectual, sea la que achica su tesoro o cierra sus presas internas, o no es ya capaz de tirar como la culebra la piel vieja, la carroña esa de la educación de clase que le han dado."

En otra esquela Mistral manifiesta su sorpresa por haber encontrado a Ocampo.

-"tan criolla como yo, aunque más fina".

Victoria Ocampo dirá respecto al encuentro con Gabriela en Madrid. En un ensayo escrito luego de la muerte de Gabriela, se queja del equívoco en que se vio envuelta.

"Me reprochó a boca de jarro el ser hija de la menos americana de las capitales sudamericanas; ser afrancesada; no haber frecuentado a una escritora amiga suya" (en referencia a Alfonsina Storni).

Mistral le reclama no haber buscado la amistad de Alfonsina.
Para Victoria Ocampo, la poeta de “Mundo de siete pozos”, nunca fue un espejo en el que deseara mirarse. Aunque décadas más tarde quiso justificarse ("Alfonsina era una escritora y yo una nada").

Las diferencias entre ambas escritoras son tan grandes que causa gran curiosidad preguntarse cómo fue posible la amistad entre ellas. También es inevitable preguntarse sobre qué se escribían, cuáles eran los temas principales que ocupaban su correspondencia, qué las preocupaba, qué atraía a la una de la otra.

La verdad que es, uno más de los “diálogos de América” que hoy los biógrafos, estudiosos e historiadores deberán despejar.

El primer encuentro personal tuvo lugar en 1934, cuando ya cada una tenía su fama nacional e internacional en el mundo literario. Una amiga mutua, María de Maetzu llevó a Victoria a la casa de Gabriela en Madrid, donde ésta ejercía como cónsul. (De ese encuentro V. O. señalaría en Testimonios III)

En 1938 tuvieron su segundo encuentro, el más extenso de todos. Gabriela estuvo 8 días en Villa Victoria, en Mar del Plata. Se cuenta que graciosamente el par de intelectuales sostenían su correspondencia escribiéndose de un cuarto al otro. Fue entonces que Gabriela inspirada escribe el poema “Recado a Victoria Ocampo”.

En 1939 tuvieron un tercer encuentro. Victoria y su hermana Angélica recogen a Gabriela en Francia en el puerto y viajan juntas a Niza, adonde Gabriela va a comenzar su nuevo consulado. Poco se sabe de este breve encuentro.

En 1946 se da el cuarto encuentro en Washington, un año después de que Gabriela recibiera el premio Nóbel de Literatura. Gabriela de alguna manera se descargó frente a su amiga de un sufrimiento en su corazón, la pérdida de su Yin Yin. Este encuentro se sostuvo entre las 11 de la noche y las cinco de la mañana.

El quinto encuentro fue en 1951 en Roma, cuando Gabriela vivía en Rapallo poco antes de ser asignada al consulado en Nápoles. Para este entonces Gabriela ya estaba enferma, y Victoria se marcha con la imagen de una mujer celosa, hipocondríaca y pesimista sobre la situación de su país y de muchas otras personas. Los problemas de salud de Gabriela empiezan también a marcar el declive en la correspondencia con Victoria.

El sexto y último encuentro fue en Roslyn (Long Island, NY) en 1956, un encuentro en extremo conmovedor para Victoria, pues Gabriela estaba atravesando una larga agonía y fallecería finalmente poco después.

-“Pertenezco al grupo de los malaventurados que nacieron sin edad patriarcal y sin Edad Media; soy de los que llevan entrañas, rostro y expresión conturbados e irregulares, a causa del injerto; me cuento entre los hijos de esa cosa torcida que se llama una experiencia racial, mejor dicho, una violencia racial.

Cabe señalar un hecho muy importante que le sucedió a Victoria Ocampo. La impresión que causó en ella el mes que pasó en la cárcel de mujeres del Buen Pastor en 1953. La experiencia de vivir con varias otras presas en una sola celda, la solidaridad de compartir la angustia, los gritos de las torturas de otras presas, hizo que sale con mayor determinación para luchar por la causa feminista. Sin embargo, el legado para la mujer más importante que dejan ambas escritoras de testimonio en toda su correspondencia es una nueva forma de ser mujer, bien como poeta, novelista o ensayista, como personas que pueden llevar una vida rica e independiente, sin necesidad de estar unidas a un hombre, valiéndose y determinándose por sí mismas.

“Ahora prefiero recordarla en la época feliz que vivimos en Mar del Plata. La temporada aquella en que de un piso a otro de mi casa de madera iban cartitas sin valor literario, que se referían a la comida, al sueño, a la temperatura, al buen o mal tiempo, al deseo de ir a ver el mar. Por ejemplo:

-“Dormí no del sueño en bloque, pero dormí. Y desperté sin saber ni dónde estaba, hasta que me vino su carta Victoria y llegaron sus duraznos y sus higos”.

¡Los duraznos y los higos de aquel año! Los veo, elegidos especialmente para ella y puestos en un canastito, entre hojas de hortensias, cada mañana. Esas mañanas de la tierra, esas mañanas que nunca más vendrán.

Estas dos pioneras en la formación de nuevas identidades femeninas, intentando comprender mejor a la América Latina de finales del siglo XIX y gran parte del XX:

Para Gabriela es la aceptación, dignificación y cultivo de las raíces americanas mezcladas con las españolas: la perspectiva propia de la escritora y poeta que tiene como tema su tierra, sus orígenes.
Y, como gran paradoja en la forma de desarrollar ambas visiones, Gabriela vivió más tiempo fuera de América Latina.
Y Victoria Ocampos, construyó puentes de comunicación con la cultura europea, asiática y norteamericana viviendo casi toda su vida en su América Latina.

Te quiero porque eres vasca
y eres terca y apuntas lejos,
a lo que viene y aún no llega;
y porque te pareces a bultos naturales;
a maíz que rebosa la América,
—rebosa mano, rebosa boca—
y a la Pampa que es de su viento
y al alma que es del Dios
tremendo.
Te digo adiós y aquí te dejo,
como te hallé, sentada en dunas.


Bibliografía:
• OCAMPO, Victoria. Testimonios III, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1946.
• La correspondencia entre Victoria Ocampo y Gabriela Mistral Lazos, nexos y diferencias de DOROTHEE BLAISSE
• QUEZADA, Jaime: Antología de poesía y prosa de Gabriela Mistral. Fondo de Cultura Económica, Santiago, Chile, 1995.
• Páginas de la Web.

domingo, 23 de enero de 2011

Ok. Atacama de Sergio Badilla, Mejor Poemario del Año


Por Omar Pérez Santiago

La corriente, la placa tectónica, el protoplasma poético, que mejor escribe poesía en América Latina en la actualidad, es sin duda, la placa neobarroca. Y Sergio Badilla y su reciente obra Ok. Atacama de Pentagrama Editores,-una obra post apocalíptica, delirante, ruidosa, divertida-, es una plena constatación. Ok Atacama es una poesía densa y con raíces en poderosas venas poéticas.

Hay raíces en el neobarroco chileno en Enrique Lihn (1929-1988). Inicialmente Lihn compartió venas e impulsos eléctricos, intereses y jugadas, con Nicanor Parra y fueron parte de la ruptura con la Placa Neruda. Lihn desarrolla su propio espacio territorial, con eferentes o seguidores. En los años 80 del siglo pasado se consolida el neobarroquismo de Enrique Lihn, una placa algo contestaría que recibe una importante dosis de sangre de José Lezama Lima (1910-1976), durante los años 60, tiempo convulso en que Enrique Lihn vivió en Cuba. Lezama Lima había estado influenciado por otro José, José Martí (1853-1895) y el vitalismo del barroco mexicano de Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695) y su culteranismo, de influencia gongorina. Otro protoplasma, otra Placa tectónica influyente en La Habana, fue Juan Ramón Jiménez (1888-1958), que llegó en marzo de 1937 a Cuba, donde viviría dos años. Lezama había publicado Muerte de Narciso

“Dánae teje el tiempo dorado por el Nilo
Envolviendo los labios que pasaban
Entre labios y vuelos desligados.”

Y Juan Ramón Jiménez que, dicho en términos simples, defendía la “poesía pura” y no pasaba el trasfondo romántico, metafísico o militante de un poema, simpatizó con Lezama Lima. En octubre de 1949, Lezama viajó a México y su obra acepta la influencia mexicana, y su amistad con Octavio Paz (1914-1998), entre otros. La novela Paradiso de Lezama Lima, su obra cumbre, su única y gran novela, fue publicada en 5000 ejemplares en 1966, y en ella fluye su trayectoria poética de carácter barroco, simbólico e iniciático.

Creo que ya dije que Enrique Lihn se encontraba en Cuba en 1966. La situación de Enrique Lihn en Cuba fue algo compleja y finalmente traumática. La temporada vivida por Lihn en Cuba, dos años convulsos, marcaría decisivamente su vida y su escritura. Lo que interesa consignar aquí es que en Cuba, Enrique Lihn, cambió a sus módulos expresivos, hacia un pathos poético radicalmente pesimista y del desengaño. Sienta las bases de lo que Enrique Lihn bautizó como la poesía situada, un latinoamericanismo cáustico, mezcla de gusto por la poesía pura, los orígenes y el barroquismo latinoamericano.

“Ahora sí que te dimos en el talón
La muerte de la que huyas
Correrá acompasadamente a tu lado
Buenas noches, Aquiles”

El viaje de Sergio Badilla, su desplazamiento físico y poético, también es largo y no se queda en el mundo hispanohablante. Un joven Badilla salió de la cárcel de Pinochet de Valparaíso a Argentina, luego voló a Rumania y vivió años en Suecia. Paralelamente, realizó un viaje desde un vanguardismo de influencia surrealista, tal como sus jóvenes amigos Juan Luis Martínez (1942-1993) o Raúl Zurita de la quinta región de Valparaíso y evolucionó a través del tiempo a un maduro neobarroco. En Suecia era inevitable que se inyectara sangre del barroco nórdico a su cuerpo poético. Era inevitable pues el padre de la poesía sueca se llama Georg Stiernhielm (1598 – 1672) y pertenece al más poderoso barroco sueco. Y Hércules, su más conocido poema elegiaco, su más ilustre poema barroco:

Hércules despertó una mañana, en su primera juventud,
Lleno de angustia y furor, por como su vida empezaría,

Stierhielm es un poeta original, al que Sergio Badilla le ha dedicado, a través del tiempo, en esos largos inviernos suecos, más de algunos días y algunas noches, para traspasar el sueco antiguo.

Así, Badilla fue acumulando pisos y como los neobarrocos, cree que tiene mucho que decir con las herramientas del arte y la mitología y tiene una visión cosmopolita y culterana, moderna, crítica y desprejuiciada de la literatura. Así, Sergio Badilla, por carácter y estado de ánimo, por influencia ambiental, culto y conceptista, como el buen barroco, con sus ganas de decir, su sobre exposición de palabras, (¿para qué usar una palabra, cuando se pueden usar cinco?) ha inventado un mundo poético propio. El poema barroco -escribe Octavio Paz a propósito de Sor Juana Inés de la Cruz- no es un testimonio sino una forma verbal.

Sergio Badilla, con sus argucias de poeta neobarroco, utiliza lo paradójico, lo contradictorio, lo alegórico, lo mitológico, los efectos tremendistas, las descripciones sorpresivas, la exageración y también los juegos y caprichos literarios con emblemas y símbolos, y su principal símbolo: la muerte. El gusto narrativo por fusionar los espacios, ampliar las fronteras de los tiempos y la combinación de realidades, y el artificio. Así Badilla, escondiendo el tiempo, construye un mundo multicultural, muy democrático, donde la jerarquía social se disuelve por la presencia de la muerte y donde conviven personajes históricos, o sus prototipos, y personajes del bajo mundo, con sus lujurias y su moral, sus vicios y sus virtudes.

“El Arcipreste estaba ahíto de estupefacción.
Había jalado con unos caudillos
De una empresa de deportes toda la noche
Y juraba haber visto a Nike con las ninfas
En el harem del emporio.”

En un mundo igualitario, de personajes en permanente noche de copas y o de vida bohemia, conscientes de la brevedad de la vida, conscientes que la peste aguarda, se satiriza sobre las ambiciones y el poder, sobre las conspiraciones, las torturas, con un tiempo creado, que no es el pasado ni el presente, sino un tiempo estirado o tensado, un tiempo transreal, como Badilla lo llama y de sus contraposiciones. Una poesía delirante de los sentidos de la comida, del sexo, de la bebida, del poder y del éxito, donde ricos y pobres, cultos e incultos, conviven en una larga noche de San Juan, conscientes de que los une la omnipresencia de la puta muerte, perdón, la señora Muerte.

“A fines del tercer mes apareció Dylan Thomas borracho
Como cuba después de 18 güisquis
Quería velar al occiso en el White Horse antes de
Enterrarlo.”

Celebramos este año los cien años de nacimiento de José María Andrés Fernando Lezama Lima, o simplemente José Lezama Lima. Uno de los mejores homenajes, es justamente, este libro fascinante, de Sergio Badilla, libro de madurez, de llegada a un punto creativo y de inventiva francamente superior.

martes, 4 de enero de 2011

Mario Artigas Contreras: TS Eliot, Innovador Audaz en la Literatura

Thomas Stearns Eliot (1888 – 4 de enero de 1965). Nació en Sant. Luis, Missouri, de una vieja familia de emigrantes de Nueva Inglaterra.
Fue educado en Harvard e hizo estudios de postgrado en filosofía en la Sorbona, Harvard y Merton College de Oxford. Se estableció en Inglaterra, donde fue durante un tiempo un maestro de escuela y empleado de banco. Posteriormente Editor Literario de la Editorial Faber & Faber, que después se transformó en su Director. Fundó la revista “Criterio” la cual dirigió diecisiete años, entre el año 1922 a 1939.
En 1927, Eliot se nacionalizó en un ciudadano británico y al mismo tiempo entró en la Iglesia Anglicana.
Eliot ha sido uno de los innovadores más audaces de la poesía del siglo XX. Nunca se había puesto en peligro con el público e incluso con el propio lenguaje. Creyó de que la poesía debía aspirar a una representación de las complejidades de la civilización moderna, en el lenguaje y que esa representación lleva necesariamente a la poesía difícil. A pesar de esta dificultad, su influencia en la dicción poética moderna ha sido inmensa.
La poesía de Eliot de Prufrock (1917) a la Cuatro cuartetos (1943) refleja la evolución de un escritor cristiano: los primeros trabajos, especialmente The Waste Land (1922), es esencialmente negativa. En los años treinta, la serenidad y la humildad religiosa empezaron a ser primordiales en su poesía, sobre todo en Miércoles de Ceniza (1930), La roca (1934) y su larga obra en verso, Asesinato en la catedral (1935), basada en el martirio de santo Tomás Becket en el siglo XII. Cuatro cuartetos (1943), considerado por muchos críticos como su mejor obra, expresa un transcendental sentido del tiempo en versos emotivos. Recibió la medalla presidencial de la libertad de Estados Unidos en 1964. Su fama como dramaturgo data del éxito del estreno de El cóctel (1949), comedia moderna de salón que analiza el tema de la salvación. Otras obras dramáticas de tema religioso y moral son El secretario particular (1954) y El viejo estadista (1958). Destacan también El libro práctico de los gatos (1939), libro de poesía para niños que fue adaptada al teatro musical; las obras Sweeney Agonistes (1932) y Reunión de familia (1939), y los ensayos La idea de una sociedad cristiana (1940) y Notas para la definición de la cultura (1948).
En Miércoles de Ceniza (1930) y Cuatro Cuartetos, el mundo superior se vuelve más visible, sin embargo, Eliot siempre tuvo el cuidado de no convertirse en una «religión poeta», y muchas veces menospreciado el poder de la poesía como una fuerza religiosa. Sin embargo, sus dramas Asesinato en la catedral (1935) y La Reunión de Familia (1939) son abiertamente cristianos.
En sus ensayos, especialmente los posteriores, Eliot aboga por un tradicionalismo en la religión, la sociedad y la literatura que parece en contradicción con su actividad pionera como poeta. De Notas para la definición de la Cultura (1948), se nota un hombre mayor en poesía en La tierra baldía (1922)*. Una obra erudita que expresa vivamente su idea de la esterilidad de la sociedad moderna en contraste con las sociedades del pasado, se convirtió en un hito de la modernidad. Eliot influyó profundamente en los principios de la crítica literaria escribiendo ensayos sobre los dramaturgos isabelinos, los poetas metafísicos ingleses y el poeta italiano Dante. No hay que olvidar que la tradición de Eliot es un organismo vivo que abarca el pasado y el presente en la interacción mutua constante.
  • * El golpe maestro de la carrera de TS Eliot, era valerse del éxito de la “Tierra Baldía”, por medio de un ambicioso esfuerzo al igual que una obra literaria pero de forma más tradicional, con Jacques Riviere en “La Nouvelle Revue Française”. En ese mismo año, aprovechó de inmediato una oferta de Lady Rothermere, esposa del Editor del “Daily Mail”, para Editar una Revista Literaria de altura. El primer número de la Revista “Criterio” apareció en octubre de 1922. A la par de “The Waste Land”, con “Criterio” la voz de TS Eliot, se colocan en el centro de la escritura de Londres.
 Asesinato en la catedral (1935), La Reunión de Familia (1939), The Cocktail Party (1949), La Secretaria Confidencial (1954) y The Elder Statesman (1959), fueron publicados en un solo volumen en 1962 y Collected Poems 1909-1962 apareció en el año 1963.
El conocido Musical “Los Gatos” de la década de los 80, está inspirada de su libro “Possum`s Book” (El libro práctico de los gatos, 1939, libro de poesía para niños).
En sus inicios como escritor escribió “La Canción de Amor de J. Alfred Prufock” en 1915. El mismo año escribe el poema “Retrato de una dama”.
En 1948, el Rey Jorge VI otorgó la Orden al Mérito a TS Eliot y, el mismo año fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura.
 Un 4 de enero de 1965 TS Eliot, muere a la edad de 76 años.
 Compilación: de la Web
 Compilación y Traducción: Del “The Official Web Site of the Nobel Price”

domingo, 2 de enero de 2011

Mario Artigas Contreras: Enrique Valdés, La Dispersión de su Arte y su Vida

El mundo literario chileno está de duelo, la muerte nos quitó de nuestra vista a Enrique Valdés Gajardo quien nació en el Sur de Chile, en Río Baker, 1943 - 2010. Pertenecía a la llamada “Generación Dispersa”, “Generación de la Diáspora” y, por qué no de otras más, como decía él.

Recuerdo aquél verano del 2002 cuando disfrutamos de unos buenos mostos. En el patio de la casa en Granado Nº 542. Mientras nos conocíamos más, los relatos de sus pasadas por Santiago. De aquella cuando fue Violoncelista de la Orquesta Sinfónica de Chile, convirtiéndose en uno de los más, asiduos parroquianos del bar la Unión Chica. Ahí compartió con escritores como Rolando Cárdenas, Jorge Teillier, Ramón Díaz, Mardoquéo Cáceres y tantos otros. En esas noches oscuras donde se prohibió la palabra libertad, Enrique no coaguló su música ni su vocablo, luchó por la literatura, el arte y las libertades humanas. Enrique se vio atrapado por la vorágine Diáspora, que hizo de muchos escritores e intelectuales afanosos contestatarios y solidarios con ese Chile destrozado.

Enrique al igual que nosotros que hemos estado “gastando los codos en todos los mesones” como lo señalara en su poesía Jorge Teillier. Prefirió a los fracasados “a los que sólo les importa tomar un trago de vino” y por sobretodo transmitió a quien quiso escucharle su interés por la literatura y la música, artes que consideraba iluminadores del espíritu humano. Su afecto a sus pares lo manifestó siempre y, en honor a sus amigos de bares y de barras, un día presentó su libro “Solo de Orquesta” en el bar la “Unión Chica.

De repente, sólo se limitó a ponerse el sombrero y silbando su “Solo de Orquesta” volvió a la lluvia, para luego vernos en Ferias del Libro como aquellas que realizaba Rubén González en Valdivia y, como siempre, Enrique brindando majestuosas locuciones encantando a todo espectador.

No exento de polémica se otorgó el último Premio Nacional de Literatura. Y como era de esperar, Enrique desde la Universidad de Los Lagos en Osorno como un gran esténtor expresó: …ya no es posible creer en premios si en ellos no están los expertos de la literatura, pues ya no se mide calidad literaria, sino que artificios e ilusiones creados por las aparatosas editoriales transnacionales tan dignas representantes de la ansiedad por el dinero y la efímera fama, tan pasajera como ilusoria.

Cito los primeros versos de un poema que le dedicó a su amigo Rolando:

Un amigo mío acaba de morir
estoy casi seguro.
De otro modo no entiendo
por qué esta música de Beethoven
se instala entre mis cosas
como en su propia casa.

Biografía:

Fue Doctor en Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Ilinois. Poeta y músico, fue violonchelista de la Orquesta Sinfónica de Chile y actualmente se desempeñaba como académico de la Universidad de Los Lagos de Osorno. Fue miembro de número de la Academia Chilena de la Lengua y desplegó una gran labor intelectual, desarrollando todos los géneros literarios, poesía, cuento, novela y ensayo.

Premios:
• Premio Municipal Gabriela Mistral de Santiago (1974),
• Premio Presidencia de la República en el Centenario de Pablo Neruda (1979),
• Premio Academia de la Lengua (1984) y el Premio de la Crítica. (2002).

Publicaciones:

• Permanencias (poesía). Antofagasta; Trilce, 1968.
• Ventana al Sur (novela). Santiago de Chile: Zig-zag. 1975.
• Trapananda (novela). Santiago: Nacimiento, 1983.
• El trino del diablo (novela). Valdivia: Alborada, 1985.
• Avisos luminosos (poesía). Santiago: Lar, 1986.
• Ventana al Sur (novela). (2ª. Edición). Concepción, editorial Aníbal Pinto, 1996.
• Agua de Nadie (cuentos). Concepción, editorial Aníbal Pinto, 1996.
• Materia en tránsito (poesía). Osorno. Universidad de los Lagos, 1998.
• Solo de orquesta (novela). Concepción: Ed. Lar. 2002.

Múltiples ensayos y artículos de su autoría han sido publicados, en las más prestigiosas revistas literarias nacionales e internacionales

Los textos siguientes están incluidos en Materia en Tránsito. Osorno: Editorial de la Universidad de Los Lagos, 1998. Sin embargo, originalmente corresponden a textos de Permanencias (Edit. Mimbre Trilce, Valdivia, 1968), de Avisos Luminosos (1986) y muchos textos escritos en Illinois (1988-1995)

Poemas:

DISPOSICIONES

Doy por terminado el giro de mi negocio.
No sirvió para nada.
Doy por perdidas las ganancias,
si es que las hubo.
Doy por curadas todas las heridas.
No debo un cobre a nadie.
Renuncio a mi mujer y a mis hijos
Y al amor que alguna vez alguien me tuvo.
Me doy por jubilado de la música
y de la literatura.

Y escojo mi cementerio
en las apacibles llanuras
de la universidad.


GEOGRAFÍA

Ese pedazo de tierra largo y estrecho
que ves allí,
es Chile, mi país.

Estuve allí por mucho tiempo y me fui.
Cambié mi corazón por una casa,
una estrella por cincuenta y nueve veces
una sola.
No extraño a nadie, como nadie me extraña.
Pero a veces, el olor de una manzana
o de un vaso de vino
me revuelve el estómago, me devuelve
a ese pedazo de tierra negra que ves allí.

No pudieron matarme
pero un golpe artero de yatagán
tocó la célula y la hirió.
No vuelo ahora. Me arrastro como los felinos.
Y hablo a media voz. Escribo
cartas que no tienen respuesta. Pero a veces
cuando miro estos mapas
se me sube la orina a la garganta.


COMPARACIONES

Cuando uno está cansado se recuesta en la tierra
y ve pasar las nubes
entre el cielo y los árboles.

Cuando uno tiene prisa monta un caballo
y atraviesa el polvo y las praderas.
Cuando uno está perdido
escucha el canto de los pájaros
y calcula la hora, el tiempo, las distancias...

Cuando uno está con hambre
se detiene en la casa del vecino
toca la puerta y entra y allí está la comida.

Cuando uno está muy lejos
en su pedazo de universo ajeno,
se revuelca en la tierra,
acude a todos los teléfonos,
toca innumerables puertas,
mira el agua que pasa:
Y se ahoga.


MARCHA FÚNEBRE

Para Rolando Cárdenas

Un amigo mío acaba de morir
estoy casi seguro.
De otro modo no entiendo
por qué esta música de Beethoven
se instala entre mis cosas
como en su propia casa.

Todo lo Heroico, lo grande, lo epopéyico
de la Tercera Sinfonía cuya dedicatoria
bien borrada, celebra la victoria
de "un gran hombre": buena parte.
Váyase usted con esta música a otra parte,
don Lucho. Alguien se muere en esta hora
en Chile, ahora mismo y yo no sé quién es.
Dígame usted que llora y se lamenta por él,
quién es, qué ha hecho, donde lo han matado
qué hacía, cómo se llamaba para enviar
una nota de pésame a la familia, estoy tan lejos
no sé nada de nadie y es posible
que sea mi madre. Está vieja la pobre
sin cuerpo y sin memoria. Para qué le servía
sin un buen recuerdo que conservar, es mejor
el olvido o la sin memoria.

Alguien a quien yo amaba ha muerto
Y usted canta por él mientras cocino
mi pedazo de carne
mi pollo, mi tostada.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Mario Artigas Contreras: En el Día de los Muertos, Un Asesino y Cuatro Escritores

A propósito de la celebración del día de los muertos, que en nuestra América Latina celebra con enorme devoción. Me ha llamado la atención de las visitas programadas a los cementerios por las noches. Para el Cementerio General de Santiago, no hay cupo hasta el próximo año. Sin embargo, en el de Playa Ancha en Valparaíso, aún hay posibilidades, incluso el de llevar algún mosto para servírselo en la tumba del mítico Emilio Dubois, Emilio Morales o Emile Murraley fueron los alias del inmigrante francés Louis Amadeo Brihier Lacroix.


Una declaración de prensa de la época relató:

“Nos dirigimos entonces a hablar con Dubois. Al vernos, éste exclamó:
“Han llegado ustedes muy temprano, la ceremonia será a las 8″.
-Sí, Dubois, hemos venido cumpliendo con nuestro deber.
“Ah, ya lo sé, el deber de contar todo, es muy natural, hoy es lo más interesante”.
- Usted demuestra mucho valor, le dijimos.
“Ah, no; el valor lo demostraré más tarde, aún estoy en mi celda; cuando esté ante la boca de los rifles, entonces estaré valiente, aquí todavía no hay peligro, aquí estoy tranquilo. En mi vida he sentido el silbido de las balas muchas veces, hoy sentiré su efecto”.
- No queremos molestarlo más. Adiós Dubois, valor.
“Antes me decían ustedes, “hasta otro día”, hoy me dicen “adiós”, tienen mucha razón. Adiós, señor”.

En los instantes previos a la ejecución, Dubois se mostró altivo, pero cortés y a veces sonriendo, causando sorpresa entre los presentes. De pronto, y como quien recuerda algo, mientras fumaba un puro, expresó:
“Público, tengo que hablaros de algo…”
Dijo que había sido condenado injustamente por el magistrado Santa Cruz y que su solicitud de indulto había sido denegada por el presidente Montt.
“Se necesitaba un hombre que respondiese de los crímenes que se cometieron, y ese hombre he sido yo. Muero pues inocente, no por haber cometido esos crímenes, sino porque esos crímenes se cometieron.

Una apiñada concurrencia- reporteros, fotógrafos y ciudadanos- esperando verlo morir.
-Sólo les pido que apunten bien al corazón- dijo el desventurado.
Luego sonó la descarga.
Enseguida, el tiro de gracia.

Pronto corrió el rumor de que Dubois se vengaba de sus inculpadores desde el más allá. El Presidente Pedro Montt, que había negado su indulto, murió en Francia y luego su sucesor sufrió la misma suerte. Ese fue el punto de partida de las creencias que lo transformarían en distintos personajes y uno a la vez, según las variantes que fue tomando su leyenda según cuenta el Historiador Víctor Rojas Farías: un poeta distinguido dominado por un enfermizo impulso asesino; un artista que quería hacer de sus crímenes obras de arte; un homicida impulsado por fuerzas sobrenaturales; un galán aventurero y heroico, acusado falsamente de asesino por la clase alta; y un ladrón que robaba a los ricos para dar a los pobres, muerto en represalia. Estas últimas versiones son las que han perdurado con más fuerza; la mayoría de las personas que visitan la animita de Dubois en Playa Ancha cree que fue y sigue siendo un alma caritativa. Esa fe hizo que su sepultura ya en 1908 rebosara placas de agradecimiento por favores concedidos. La leyenda de Emile Dubois es un clásico entre las historias locales. Los misterios biográficos de su persona sólo importan en la medida en que sigue siendo objeto de culto. Más que colombiano o francés, Emile o Luis es netamente porteño. El 26 de marzo de 1907, Dubois había muerto y nacía el mito.

Nota:

El 16 de agosto de 1906, poco antes de las 8 de la noche, cuando los porteños hacían sobremesa o estaban todavía cenando, se produjo la primera sacudida de la tierra que duró, según muchos testimonios, ¡cuatro minutos!. Otros hablaban de cuatro credos. Todo el mundo se lanzó, por cierto a la calle o trató de guarecerse bajo los dinteles que creían menos vulnerables. De éstos, no pocos fueron aplastados al desplomarse las fachadas, ante el espanto de los que se habían quedado, paralizados por el terror, en los interiores. Otros cayeron bajo el peso de cornisas, muros y balaustradas. Un terrible terremoto sacudió a Valparaíso y sus alrededores. Según fuentes señalan que fue 8,39 en escala Richter y, más de 3.000 muertos.

El mismo Dubois relató después que de entre los muros agrietados y escombros que llenaban su calabozo, escuchó una voz que le decía:
-musiú Dubois, los niños vienen a sacarlo para que arranque- No pudiendo derribar la pesada puerta, los presos abrieron un forado en la pared del calabozo vecino, ofreciéndole una salida por la que se evadió. Una vez en el exterior, sus colegas lo cubrieron con un poncho y una chupalla, pero afortunadamente en los momentos en que escapaba, fue reconocido y llevado a una celda donde fue convenientemente resguardado.

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Antonio Machado decía:

“…la muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos”

Poema A La Muerte De Rubén Darío de Antonio Machado

Si era toda en tu verso la armonía del mundo,
¿dónde fuiste, Darío, la armonía a buscar?
Jardinero de Hesperia, ruiseñor de los mares,
corazón asombrado de la música astral,
¿te ha llevado Dionysos de su mano al infierno
y con las nuevas rosas triunfantes volverás?
¿Te han herido buscando la soñada Florida,
la fuente de la eterna juventud, capitán?
Que en esta lengua madre la clara historia quede;
corazones de todas las Españas, llorad.
Rubén Darío ha muerto en sus tierras de Oro,
esta nueva nos vino atravesando el mar.
Pongamos, españoles, en un severo mármol,
su nombre, flauta y lira, y una inscripción no más:
Nadie esta lira pulse, si no es el mismo Apolo,
nadie esta flauta suene, si no es el mismo Pan.

Octavio Paz en: “El Laberinto de la soledad”, Cuadernos Americanos, 1950.

"La muerte es un espejo que refleja las vanas gesticulaciones de la vida. Toda es la abigarrada confusión de actos, omisiones, arrepentimientos y tentativas -obras y sobras- que es cada vida, encuentra en la muerte, ya que no sentido o explicación, fin. Frente a ella nuestra vida se dibuja e inmoviliza... Nuestra muerte carece de sentido, tampoco lo tuvo nuestra vida. Por eso cuando alguien muere de muerte violenta, solemos decir: "se la buscó"...
La muerte es intransferible, como la vida. Si no morimos como vivimos: no nos pertenecía como no nos pertenece la mala muerte que nos mata. Dime cómo mueres y te diré quién eres".

“El Laberinto de la Soledad”, es un estudio del mexicano, no del criollo ni el mestizo, no del indígena, ni el descendiente de padres o abuelos extranjeros, no del chilango o el jalisquillo, tampoco del jarocho ni del norteño: sino de todos ellos y muchos más. Su vigencia es impactante.
El “Laberinto de la Soledad” es una de las obras del mexicano galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1990.

Gabriel García Márquez en: “Crónica de una muerte anunciada”.

Uno de los más famosos escritores latinoamericanos contemporáneos. El precursor de realismo mágico en la literatura latinoamericana, da testimonio en sus letras de la realidad sobrenatural y maravillosa en las culturas latinoamericanas.
La muerte es un tema que García Márquez trata con un toque muy imaginativo. “…La muerte en la literatura siempre ha sido tema intrigante... y que sustenta un manantial de creación insaciable pleno de belleza, del cual este colombiano errante y nostálgico no es más que una cifra más señalada por la muerte…"


Del Capitulo 5: …Después de buscarlo a gritos por los dormitorios oyendo sin saber de donde eran los gritos que no eran lo suyos, Placida se asomo a la ventana de la plaza y vio a los gemelos que corrían hacia la iglesia y detrás a Yamil con una escopeta de caza. Creyendo que ya había pasado el peligro salió al balcón del dormitorio y vio a Santiago frente a la puerta bocabajo, tratándose de levantar de su propia sangre. Se incorporó de medio lado y se echo a andar en un estado de alucinación, sosteniendo con las manos las vísceras colgantes. Camino más de cien metros para darle la vuelta a la casa y entrar por la puerta de la cocina. Atravesó el jardín de los vecinos encontrándose con Wenefrida Márquez y ella le pregunto que le pasaba y el le respondió que lo habían matado. Tropezó en el último escalón pero se incorporó de inmediato y hasta tuvo el cuidado de sacudir con la mano la tierra que le quedó en las tripas, dijo Wenefrida después.

Después entró en su casa por la puerta trasera, que estaba abierta desde las seis y se derrumbo de bruces en la cocina.

Edmundo Valadés en: “La muerte tiene permiso”. México, Fondo de Cultura Económica, 1975.

El cuento “La muerte tiene permiso” es una de las obras mejor logradas dentro de la cuentística mexicana del siglo XX. Edmundo Valadés, nace el 22 de febrero de 1915 en Guaymas, Sonora, estado del norte de México, y muere el el 30 de noviembre de 1994.

"…Los que estén de acuerdo en que se les dé permiso para matar al Presidente Municipal, que levanten la mano... Todos los brazos se tienden a lo alto. También la de los ingenieros. No hay una sola mano que no esté arriba, categóricamente aprobado. Cada dedo señala la muerte inmediata, directa…"

“La muerte tiene permiso” nos invita a descubrir la realidad del mundo en el que todos estamos inmersos, y donde la muerte como suceso natural verdaderamente tiene permiso... "Pues muchas gracias por el permiso, porque nadie nos hacía caso...

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Decálogo

• Cuando muere una persona, el oído es el último sentido en perderse, el primero suele ser la vista, seguido del gusto, el olfato y el tacto.
• Una cabeza humana permanece consciente de 15 o 20 segundos después de haber sido decapitada.
• 100 personas mueren atragantadas por lapiceros cada año. Es más probable morir a causa del corcho de una botella de champán que por una picadura de araña.
• El funeral de Alejandro Magno en la actualidad habría costado $600 millones de dólares. Fue construida una carretera de Egipto a Babilonia para llevar su cuerpo.
• Cuando el inventor Thomas Edison murió en 1931, Henry Ford capturó su último suspiro en una botella.
• Más de 2500 personas zurdas mueren al año por usar productos hechos para diestros.
• Ahora lleva más tiempo la descomposición del cuerpo debido a los conservantes de los alimentos que comemos hoy en día.
• Una eterna llama en la tumba de un cura budista en Nara (Japón) lleva ardiendo 1,130 años.
• El creador de Star Trek Gene Roddenberry, fue la primera persona en poner sus cenizas en un cohete y ser ‘enterrado’ en el espacio.
• Kenji Uranda, trabajador de una compañía japonesa, se convirtió en la primera víctima mortal de un robot en Julio de 1981, en una fábrica de coches.